La poesía de fin de siglo: Charles Baudelaire

        Tras habernos acercado a los entresijos de la novela realista europea,

Henri Fantin-Latour: Le coin de table

Henri Fantin-Latour: Le coin de table

haremos una parada obligada en la poesía de fin de siglo, que como bien sabemos, supone un rechazo frontal a la mentalidad burguesa imperante en la segunda mirad del siglo XIX.

Así frente al racionalismo positivista de finales del siglo XIX, los intelectuales reivindican el irracionalismo y el idealismo.

Dos filósofos influyen poderosamente en los artistas:

–Schopenhauer: la voluntad como ansia vital insaciable causa dolor.

–Nietzsche: crítica radical valores tradicionales: razón y cristianismo.

        La tendencia al idealismo se manifiesta en una ola de religiosidad y misticismo que se puso de moda en los últimos años del siglo XIX (interés por la teosofía, la cabala, el ocultismo, la alquimia, el
budismo, etcétera).

        Todo esto conllevó El cambio de  los valores estéticos, así a finales del XIX surgen nuevas técnicas artísticas como son el Impresionismo y el Expresionismo y  junto a ellas nuevas  manifestaciones literarias que se caracterizarán por su heterogeneidad.

  • El Parnasianismo. Creado en Francia por Théophile Gautier y seguido por poetas como
    Leconte de Lisie o Charles Baudelaire. Sus seguidores desean dejar fuera de la obra la
    intimidad del autor y defienden «el arte por el arte», es decir, el culto absoluto

    Alfons Mucha

    Alfons Mucha

    a la perfección formal. Los parnasianos huyen de lo prosaico y se refugian en mundos exóticos. A los parnasianos les entusiasma todo lo relacionado con la cultura griega clásica (mármoles, estatuas, mitos…) y lo oriental.

 

  • El Simbolismo.  En torno a 1885 surge en Francia una generación poética que recupera la obra de poetas simbolistas anteriores como Baudelaire, Mallarmé o Verlaine. Los simbolistas creen en la correspondencia entre las percepciones sensoriales y la vida espiritual y consideran que la labor del poeta consiste en descifrar esos paralelismos ocultos. Quieren dotar a las palabras de un fuerte valor emotivo y, para ello, buscan el matiz, la sugerencia. Como a los parnasianos, les interesa la belleza; pero, además, dan entrada a lo irracional, buscan lo oculto que existe más allá de la realidad corriente. El poeta se sirve para ello de instrumentos poéticos como la sinestesia y el símbolo. Este movimiento, junto al anterior, es el que más influyó en los autores españoles de fin de siglo.
  • El Decadentismo. Sus seguidores reivindican el encanto de lo malsano, lo prohibido, lo
    escandaloso o lo raro. Los artistas decadentistas se sitúan contra la sociedad y buscan
    «paraísos artificiales» en las drogas, el alcohol, etcétera.

 

Estas tendencias se manifiestan en toda la poesía de finales del siglo XIX, como se recoge de forma esquemática en la presentación de diapositivas que estamos trabajando en clase:

 

La figura principal de esta época es el poeta Charles Baudelaire (1821-1867) poeta, crítico de arte y traductor francés (recuerda que fue el introductor de la figura de Poe en Francia). Pero, sin duda, con lo que nos quedamos es con su labor de poeta; a quien Paul Verlaine incluyó entre los “poetas malditos” de Francia del siglo XIX, debido a su vida bohemia y de excesos, y a la visión del mal que impregna su obra.

 El albatros

Por distraerse, a veces, suelen los marineros
Dar caza a los albatros, grandes aves del mar,
Que siguen, indolentes compañeros de viaje,
Al navío surcando los amargos abismos.descarga

Apenas los arrojan sobre las tablas húmedas,
Estos reyes celestes, torpes y avergonzados,
Dejan penosamente arrastrando las alas,
Sus grandes alas blancas semejantes a remos.

Este alado viajero, ¡qué inútil y qué débil!
Él, otrora tan bello, ¡qué feo y qué grotesco!
¡Éste quema su pico, sádico, con la pipa,
Aquél, mima cojeando al planeador inválido!

El Poeta es igual a este señor del nublo,
Que habita la tormenta y ríe del ballestero.
Exiliado en la tierra, sufriendo el griterío,
Sus alas de gigante le impiden caminar.

 

 

En el siguiente vídeo se resume su vida de forma general haciendo especial hincapié en sus aficiones más condenas por la sociedad burguesa imperante.

 

 

         Una de sus obras más relevantes es Las flores del mal (1857) poemario el resultado de un proceso creativo que abarcó toda la vida del poeta. Las primeras composiciones se remontan a 1840, y muchos textos fueron apareciendo en periódicos y revistas.

        La primera edición se publicó en 1857, provocando un juicio por inmoralidad, que Baudelaire perdíó; fue condenado a pagar una multa y a eliminar una serie de poemas. En 1861 publicó una nueva edición con más poemas, que es la que leemos actualmente. Los poemas censurados, que fueron publicados más tarde como Los desechos, nuevamente censurados, se añadieron más tarde a las ediciones actuales.

             A continuación tienes el enlace a la versión en PDF de esta obra:

Baudelaire-Las flores del mal

            Y en el siguiente vídeo se recogen de una forma muy amena algunos de los aspectos más relevantes de nuestro poeta y su libro principal, como pueden ser la estructura y los temas.

 

            En definitiva, lo que Baudelaire resumió en dos conceptos: Spleen e Ideal.

       Spleen significa melancolía, tedio, en definitiva la angustia existencial provocada por la desoladora visión del mundo y especialmente por la acción del Tiempo, que todo lo destruye. Frente a ello, Baudelaire opone el Ideal, la esfera de lo absoluto, de la Belleza, donde materia y tiempo quedan anulados. Entre estos dos polos se debate permanentemente el hombre.

            Para saber más de este poeta te recomiendo que visites las siguientes páginas:

 

 

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